Posts Tagged ‘EEUU’

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El municipio 51

28 septiembre 2009

Prisión.

Luis Salgado y Oskar Matute
Astekari Digitala
26/09/2009

La SIEP (Sociedad de Infraestructuras y Equipamientos Penitenciarios) acaba de dar el pistoletazo de salida definitivo a la construcción en Araba de una nueva macro-cárcel. La envergadura del proyecto es tal que el penal ocupará una superficie similar a una veintena de campos de fútbol, y supondrá una inversión de 103 millones de euros, más de 17.000 millones de las extintas pesetas, que sufragará el Ejecutivo central en su integridad. Así, los 720 reclusos -el aforo es ampliable gracias a la dimensión de las celdas- y el medio centenar de funcionarios penitenciarios (carceleros) que custodiarán el recinto convertirán al penal de Zaballa en el decimosexto ‘municipio’ alavés de un total de 51. Albergará a tantas personas entre sus muros como habitantes tiene Labastida o Laguardia, llegando incluso a superar a localidades como Santa Cruz de Campezo.

El proyecto no se ha librado de una agria polémica entre las diferentes instituciones, y a día de hoy su continuidad está pendiente de la resolución que dictamine Read the rest of this entry ?

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¡Bienvenidos!¡Ongi etorriak!

24 septiembre 2009

Hola, pasen, siéntanse cómodos. A través de este post doy por iniciado, o inaugurado este blog que me traigo entre manos.

Se supone que, siquiera a modo de presentación, este post debe sugerir en unas líneas qué espero y ofrezco con este blog, llamado a saturar aún más la red blogera que ya existe.

Espero que se sientan como en su casa, esto es que se sientan cómodos. Y, que lo cuiden y respeten como harían con su propia casa. Por supuesto, espero que este instrumento sirva no solo para transmitir mis sensaciones sobre variados temas, no soy tan vanidoso, sino conocer también las suyas.

Por tanto, entiendo esto como un espacio de Read the rest of this entry ?

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USA: una potencia con muy mala salud

21 septiembre 2009
Hace no demasiados años, los apologetas de este ruinoso nuevo orden, repetían una y otra vez con tono autocomplaciente aquello de que vivíamos en el mejor de los mundos posibles.
Hoy, no se les escucha por ningún lugar. Han enmudecido de repente, de hecho, parece como si una ola de mutismo se hubiera llevado por delante a tanto tertuliano, experto económico y pensador al servicio del sistema.
Y, dicho sea de paso mejor así. Sí, mejor, porque de este modo uno se evita cabreos constantes, ya que detrás de esa pomposa aseveración se ocultaba el drama diario de decenas de millones de personas en este planeta que luchaban y luchan día a día no por vivir mejor, sino únicamente por sobrevivir.
Han querido acostumbrarnos a base de reiterar una y otra vez su monstruosa aseveración, a ver un planeta dividido casi por mandato divino en dos mundos, el primero, osea el nuestro, el de los países civilizados (sic) y un tercer mundo, el de los llamados países empobrecidos o en vías de desarrollo.
Pero esta burda manipulación no puede ocultar la realidad de un sistema inhumano y cruel. Y, esta no es otra que la que se constata en la muerte diaria de miles de personas por falta de alimentos y recursos sanitarios en los países empobrecidos y la existencia de cada vez mayores bolsas de pobreza extrema y exclusión del sistema en los llamados países ricos.
Y no deja de resultar curioso que la evidencia de esta cruda y dura realidad se alce ante nuestros ojos con meridiana claridad, justo en la meca del capitalismo, aquella que desde los minaretes mediáticos se nos presentaba como el paraíso terrenal, los Estados Unidos de Norteamérica.
Porque con el debate suscitado en torno a la disposición de Obama para realizar una reforma sanitaria en los USA, se han puesto sobre la mesa y a la vista de todos, las miserias y limitaciones de un modelo económico y social que no es capaz de tratar a sus ciudadanos como iguales, siquiera en los derechos más básicos. No, si al final también en esto iba a llevar razón Karl Marx, cuando anticipaba que uno de los lugares con más factores favorables para que triunfara la revolución eran los USA.
En la actualidad, y desde hace ya unos meses, en USA se está librando una enconada batalla en torno a la necesidad de abordar una reforma sanitaria que ponga freno al desastre de la actual y de otro lado que tipo de reforma se plantea.
Vayamos por partes, conviene recordar en primer lugar cual es el sistema sanitario del que disponen en la actualidad los 303 millones de ciudadanos y ciudadanas del gigante americano.
El actual sistema sanitario de los USA, en poco o nada se parece al que existe en la mayoría de los estados de la vieja Europa, incluido el nuestro, y que es conocido como asistencia sanitaria universal.
Así, mientras el nuestro garantiza cobertura sanitaria para el conjunto de los ciudadanos y ciudadanas a través de la red pública, soportada y financiada por el estado, en los USA la sanidad se rige mediante seguros médicos privados contratados de forma directa por los ciudadanos y ciudadanas, dejando únicamente espacio para la acción pública a través de dos entidades Medicaid y Medicare, que prestan atención sanitaria solamente a los ancianos, discapacitados y gente sin hogar.
Los seguros médicos privados son el instrumento al que recurre la mayoría de la población estadounidense para obtener algún tipo de prestación sanitaria. De hecho, son muchas las empresas que contratan dichos seguros para sus empleados con parte de su salario, eso sí.
Estos seguros, no garantizan una cobertura total ni un catálogo de prestaciones demasiado extenso. Su coste por unidad familiar se eleva por encima de los 15.000 dolares anuales y en un contexto como el actual donde el coste del mismo se ha multiplicado en los últimos 5 años por cuatro frente al estancamiento de los salarios, esto produce que diariamente sean miles las familias que deciden prescindir del mismo.
Y, si a eso le añadimos que la mayoría de estos seguros eran contratados por las empresas para sus trabajadores, y éstas están cerrándose diariamente, tenemos la aterradora cifra de 14.000 personas diarias que se quedan sin seguro médico.
La consecuencia de todo esto, es que en la actualidad más de 50 millones de estadounidenses carezcan de ningún tipo de cobertura médica. Esto es cerca de un 20 % de la población.
Sin embargo, y esto es uno de los elementos más dolorosos, la omnipresencia de seguro médico no significa que el estado no gaste dinero de sus fondos federales en asuntos sanitarios. De hecho, el 17´6 % del PIB se va a ese capítulo. En total unos 2´5 billones de dolares anuales que en vez de ir destinados a garantizar una cobertura sanitaria para el conjunto de su población va dirigido a engrosar las cuentas de ganancias de la industria farmacéutica, los hospitales privados y las aseguradoras medicas.
Así la realidad nos muestra como USA gastando cuatro veces más por habitante que, por ejemplo el estado español, soporta la escandalosa cifra de 48.000 muertes al año por carecer de atención sanitaria, de cerca del 20% de su población sin cobertura de ningún tipo y de un 65% de la población con una cobertura considerada escasa o insuficiente por diferentes institutos médicos norteamericanos. Y todo esto con un gasto público que va directamente a las manos de las multinacionales sin revertir ni un centavo, en la mejora de las condiciones de vida de sus conciudadanos y conciudadanas.
Esta es la realidad de un caos, de un expolio de los recursos públicos y de una catástrofe en términos humanitarios en el considerado país idílico y vanguardia del mundo occidental.
Y esta dramática realidad es la que ha empujado a Obama  primero a prometer en campaña, y después de ser elegido presidente, a tratar de impulsar su tan anunciada reforma sanitaria.
No es el primer presidente que trata de abordar esta tarea, antes que él ,Theodore Roosevelt, Franklin Delano Roosvelt, Jimmy Carter y Bill Clinton intentaron sin éxito esta encomienda. Queda por saber por tanto, si su nombre se unirá al de aquellos que fracasaron en el intento, o, por el contrario él es capaz de modificar en algo el actual estado de las cosas en lo que a esta materia se refiere.
Pero conviene ser claro, las noticias que llegan sobre el debate abierto en el congreso y senado estadounidense sobre la propuesta dibujan una reforma inútil, que quizás alivie en algo las ahogadas arcas federales pero que, en absoluto contempla una atención sanitaria universal y total para el conjunto de ciudadanos y ciudadanas. En definitiva que la desigualdad y la inhibición del estado ante este hecho van a seguir determinando la realidad norteamericana. Una apariencia democrática para validar una aberrante desigualdad.
Así la propuesta de Obama recibida por los círculos de poder republicanos con la hilarante definición de “socialista” no es más que la apuesta por un sistema mixto donde las aseguradoras, hospitales y profesionales de la medicina sin escrúpulos, ni ética, pueden seguir campando a sus anchas.
La “opción pública” por la que clamaba en campaña electoral ha mutado en una aseguradora más, esta del estado, que abone la posibilidad de inscribirse a aquellos que no puedan hacerlo en las ya existentes. Esto es, los ciudadanos a seguir pagando por ir al médico, por pasar noche en el hospital, por las recetas de forma íntegra, etc.
Considera que la creación de esta aseguradora respaldada por el estado, al competir con las existentes logrará bajar el coste de las actuales. Lo dudo y mucho, pero en cualquier caso este objetivo deja al descubierto la verdadera intención y motivación del gobernante para con esta reforma. Lo que realmente les preocupa es el agujero económico que supone la actual situación derivada de mantener el sistema más caro e ineficiente del mundo. Que el estado ampare la desigualdad, vulnere un derecho fundamental como el derecho a una vida digna, y desvíe la riqueza del país a manos privadas, no le mueve ni preocupa tanto.
La verdad es que pese a tan tímida reforma, la popularidad de Obama no deja de caer. Ya no nos lo presentan como el hombre del “Yes, we can”. Ahora su pulso con los lobbies de presión están haciendo tambalearse sus hasta hace poco, sólidos cimientos. Su popularidad ha caído 3 puntos en sólo un mes y esto no ha hecho más que comenzar.
Porque enfrentarse a los lobbies en un país que los ampara y promueve hasta en su carta magna tiene sus riesgos. Y más si tenemos en cuenta que entre los diez lobbies más poderosos de USA se encuentran tres vinculados directamente con la reforma sanitaria, la Asociación Estadounidense de Médicos, la de Hospitales, y la Pharmateutical Research and Manufacturers (PHARMA).
Estos tres lobbies sanitarios son verdaderas potencias económicas, favorecidas por el estado en su negocio de perpetuación de patentes, en su negativa a la implementación de genéricos, y en el sostenimiento de sus sucios e inmorales beneficios. Cabe señalar que por cada euro invertido por un laboratorio se obtienen mas de 1000 de beneficio. Un poco cruel si uno asiste día si y día también a la muerte de seres humanos por no poder acceder a medicamentos básicos.
Y, estos a su vez, contribuyen de manera decidida en las campañas electorales y en el enriquecimiento de los dos partidos dominantes de USA, el Demócrata y el Republicano tanto bajo la forma de donaciones a la campaña como de contratos en sus lobbies.  En la anterior contienda electoral fueron más de 335 millones de dolares los que invirtieron en campaña, casi a partes iguales entre Bush y Obama. De ahí su poder y sus beneficios que les sitúan en la actualidad por encima de los que obtiene la industria militar.
Así y con todo, esta reforma pone una vez más en evidencia que gobiernan quienes más dinero tienen, y estós lo hacen en función de sus propios intereses. Como bien apunta Susan George, vivimos bajo el totalitarismo global corporativo revestido de apariencia democrática.
Y mientras tanto, en el estado español algunas comunidades autónomas como Valencia o Madrid se lanzan de cabeza a la privatización de servicios sanitarios. Pero no hay que mirar tan lejos, porque en todas las comunidades autónomas incluida la nuestra, la externalización, esa manera eufemística de evitar la palabra privatización, se abre paso día a día.
Cierto es, que pienso que este sistema capitalista nos lleva al desastre y al caos, pero si encima nuestros dirigentes, y en esto no se diferencian los del PP de los del PSOE, nos aceleran el proceso con sus medidas, más vale que nos vayamos preparando para responder.
En cualquier caso, espero que este artículo sirva para desmontar la falsa idea de la bondad del capitalismo de rostro humano, en cualquiera de sus vertientes, y no me juzguen de forma muy severa si entienden en el mismo antiamericanismo. No creo que sea el caso, pero bueno.
Y para terminar una maldad, decenas de veces en el parlamento me he visto en la necesidad de defender el proceso bolivariano de Venezuela y Bolivia, la soberanía y la revolución de Cuba  frente a aquellos que se llenan la boca diariamente con la palabra democracia, constituyéndose  en juez y parte para determinar quien lo es y quien no lo es. Viendo la sanidad de USA y comparándola con la de Venezuela o Cuba, me crecen los motivos para seguir pensando igual. Hasta la semana que viene.Astekari DigitalaAstekari
obama-salud

El presidente Obama en un foro en Las Vegas.

Astekari Digitala

19/09/2009

Hace no demasiados años, los apologetas de este ruinoso nuevo orden, repetían una y otra vez con tono autocomplaciente aquello de que vivíamos en el mejor de los mundos posibles.

Hoy, no se les escucha por ningún lugar. Han enmudecido de repente, de hecho, parece como si una ola de mutismo se hubiera llevado por delante a tanto tertuliano, experto económico y pensador al servicio del sistema.

Y, dicho sea de paso mejor así. Sí, mejor, porque de este modo uno se evita cabreos constantes, ya que detrás de esa pomposa aseveración se ocultaba el drama diario de decenas de millones de personas en este planeta que luchaban y luchan día a día no por vivir mejor, sino únicamente por sobrevivir.

Han querido acostumbrarnos a base de reiterar una y otra vez su Read the rest of this entry ?